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martes, 28 de agosto de 2012

Capítulo Veintiocho


Capítulo Veintiocho: Amigas


—Adela—El maestro hizo lo que Bill había hecho en la mañana, pasó varias veces su mano por mi rostro para que reaccionara.
—Perdón, lo siento ¿Qué pasa?
—Es lo que me pregunto. Hagamos lo siguiente, valla al baño y lávese la cara, y regresa cuando esté dispuesta a trabajar y a prestar atención.
—Claro
Me levante del asiento toda confundida y mal, sabía que había en mi mochila y no quería llegar a mi casa y saber que si lo estaba; entre al baño y busque mis dos móviles el de Adela y el de Daniel.
En ambos tenia mensajes de las mismas personas lo único que cambiaba era el contenido del texto.
“Daniel hoy te veo en el parque saliendo de la escuela, es importante tengo que decirte algo” Tom.
“Ya no sé qué más hacer, dime lo tú, ¿Cómo arreglo eso?, Adela yo te quiero” Tom
“¿Se supone que juegas conmigo, o con ambos? Ya no te entiendo Adela, ¿lo quieres a él o a mí? Andy.
Me sentí mal por eso y sabía que no estaba en condiciones para regresar al salón, tenía muchas cosas en mente y la mayoría se relacionaban con chico. ¡Son una porquería! Todos desde el más chico hasta el más grande.
Me mire varias veces en el espejo tratando de encontrar algo que me hiciera saber que todo iba a estar bien pero nada. Mire a verme nuevamente y solo conseguí imaginarme a Tom y a Andy a mi lado.
Regrese nuevamente a mi salón y trate de no pensar, pero me di cuenta que cuando tratas de no pensar estás pensando en no pensar XD y por arte de magia comencé a pensar nuevamente.

— ¿Y estas lista para la respuesta?
—Por supuesto que no.
— ¿Dime que vas a hacer si  resulta que si? Tu tío de mata, ¿has pensado en eso?
—Ariana ahora no me digas eso, yo voy a buscar la forma de resolverlo.
—Como digas pero…
—Solo ten confianza en mí.
—Como digas, creo que me estoy pareciendo a Gustav y a Bill igual de histéricos cuando están nerviosos
—Si estas actuando como ellos.

Ariana se relajó un poco en toda la mañana no volvió a insistirme en eso de “que vamos a hacer” así que pude estar más tranquila. Solo me preocupaba el hecho de Daniel.
Pero buscaría una forma de deshacerme de él, por lo pronto sabía que podría salir viva de ese encuentro con Tom en el parque.

—Adela dijiste que saliendo iríamos a tu casa.
—Ya lo sé pero necesito saber que quiere Tom, no vamos a tardar, solo hablo con él y regreso. Y nos vamos a mi casa.
— ¿Segura?
—Si no te preocupes.
Después de que mi tía fue a dejarme una bolsa en donde estaban las cosas de Daniel, había preguntado que era pero no le conteste le dije que eran unas cosas y ya, también le había dicho que llegaría tarde porque tenía que hacer algo de la escuela. Cuando me termine de vestir como Daniel Salí sintiéndome muy segura de lo que hacía pero al final cuando estuve enfrente de Andy, Tom y Georg me sentí mal, sentía mi estómago un poco revuelto y cansada, lo cual era extraño, porque me sentía como si hubiera estado jugando futbol toda la mañana sin descanso. Lo cual no era el caso.
— ¿Ocurre algo?—Georg fue el primero en notar mi malestar. Negué sin contestar y los observe.
—Pareces muerto. ¿Seguro que no pasa nada?
—No, díganme de una vez que es lo que querían
—Que nos ayudes a solucionar un problema a mí y a Andy.
—Bueno creo que hablaron a la persona equivocada. No es conmigo con quien deben de hablar, que tal con la chica. Adela.
—Oye esto me incomoda te sientes bien, ¿es enserio?
—Pues la verdad no, solo quiero llegar a mi casa pero no puedo porque tengo a tres estúpidos que no saben cómo solucionar un problema.
—Tienes razón Daniel creo que es con ella con quien debemos hablar.
No puede ser ahora tendré que enfrentarme a ellos dos y sola. No puede ser, soy una estúpida me acabo de dar cuanta que era mejor ayudarlos como Daniel.
Y ahora me sentía aun pero, si de por sí ya tenía el malestar estomacal, ahora estaba mareada.
—Si eso esto creo que mejor me voy.
Mire mi patineta a lado de mí, y dude en hacerlo, porque estaba mal pero no quería quedarme un segundo más ahí, y para entonces tenía que alcanzar a mi amiga cerca de mi casa.
Cuando me subí en ella sentía como que me caía pero hice lo posible por mantener en equilibrio, solo lo logre por un par de minutos por que después de aquello caí. Se escucharon voces a mis espaldas, estaba tirada boca abajo y no quería levantarme los tres chicos se acercaron para ayudarme. Gire sobre mi cuerpo para quedar de frente y con lo primero que me tope fue con sus rostros.
— ¿Te encuentras bien?
—si eso creo.
—Te ayudo—Tom me ofreció su mano
—Puedo solo. No te preocupes, no sé qué me paso. —Me levante con mucho cuidado y los mire. —Solo no me siento bien, me tengo que ir a mi casa.

Camine con cuidado y vigilando que ninguno me siguiera se limitaron a verme huir de ellos, desde donde estaban.
—Adela llevo más de una hora parada como mensa aquí. ¿Dónde estabas?
—Lo siento es que me sentí un poco mal en el camino.
—Bueno ya dejemos de platicar y entremos.

Ambas caminamos hasta la puerta de entrada, mi tía estaba en la cocina la saludamos y subimos a mi habitación hachando el cerrojo.
—Respira, tu puedes no te presiones y recuerda amiga que pase lo que pase yo voy a estar contigo.
—Te lo agradezco Ariana, creo que necesitare de mucha ayuda.
— ¿Estas lista?
Asentí y entre al baño.

Después de haber leído y releído las instrucciones que venían en la cajita decidí que era tiempo de saber de una vez que era lo que pasa con mi cuerpo, si tendría algún cambio y eso. Ahora solo esperaba con paciencia el resultado. Ariana estaba igual de nerviosa que yo.
Se sentó a mi lado y nos sonreímos sin ánimos.
—No te preocupes Adela. Todo va a estar bien.
Suspire un poco frustrada porque tal vez hubiera arruinado mi vida.
—Oye si es así pues sera un bebé hermoso, claro por la madre no por el inútil del padre, a lo mejor y no sea tan malo.
—Si por ahora no me voy a preocupar mucho.

Sonreí sin ánimos y ella miro a ver a mi buro, estaba mis nervios aumentaron mas cuando me dijo que ya estaba listo ahora solo tenía que ver el resultado de la prueba. Se sentó a mi lado con ese pedazo de plástico al cual le tenía mucho miedo.
— ¿Quieres verlo tú? O prefieres…
—Por favor hazlo tú.

Cerré mis ojos y tome su mano y con la otra apreté mi almohada…
—Adela…tu…tu…
En ese momento comencé a llorar como nunca lo había hecho, no quería tener un bebé no ahora. Me di cuenta de muchas cosas en tan solo un minuto en ese momento quería estar con Tom porque el sabia como calmarme, en ese momento quería que ahí estuviera para sostener mi mano, y ahora, ahora y no estaría con él porque así lo había decidido yo.
—Adela no llores no estas embarazada, al menos es lo que dice aquí.
Abrí mis ojos de golpe y aun con la vista nublada por las lágrimas tome la prueba con las manos temblorosas y trate de confirmar, de ver por mí misma lo que mi amiga me había dicho hacia unos segundos. Y entonces volví a llorar, no lo estaba ¿Pero entonces porque me había estado sintiendo mal?
—Tranquila nada pasara—Ariana me abrazo y me consoló, como quería a mi amiga. —Solo hay que saber porque te estas sintiendo así. No te preocupes estoy aquí.
Nunca había tenido una amiga como ella, la quería sin duda alguna.
Se quedó conmigo hasta que me tranquilice y en la noche volvió a hablarme para ver como seguía.
Aunque después de que ella se fue todavía me sentí un poco mal, lo pude superar por completo hasta la noche.

sábado, 18 de agosto de 2012

Capítulo Veintisiete




Capítulo veintisiete: ¿Podría ser?
Acomode mi cabello debajo de mi gorra y camine hasta donde se había formado lo que parecía un pequeño público, probablemente alguien se estuviera peleando.
— ¿Qué pasa ahí?
—Pues hay una pelea, eso parece.

Camine hasta llegar a donde se estaba llevando a cabo esa pelea, Bill camino a mi lado igual de confundido.
—Ya dejen de platicar, mejor rómpele la cara—Me abrí paso entre todo el gentío y ahí estaban ellos dos, discutiendo. La mayoría quería ver que se pelearan que uno golpeara al otro.
Andy se percató de mi presencia y me miro, después lo hizo Tom.
—Ey, tú ¿Qué se supone que pasa aquí?—Le pregunte a un chico.
—Es que se estaba peleando por Adela, eso parece no sé qué le dijo Andy y a Tom no le pareció pero desde la escuela están así de molestos los dos.
Andy volvió a verme…
—Ya dejen de hablar que se golpeen—Dijo alguien entre el público y todos continuaros—Si peléense. —Era la típica escena que todos alguna vez hemos presenciado, con los típicos idiotas que no paran de gritar “Pelea, pelea”

Me acerque como dudando, pero al fin y acabo lo hice. Ambos volvieron a verme.
— ¿Qué está pasando aquí?
—Nada que este imbécil y yo tenemos cosas que arreglar.
— ¿Y tienen que hacer el ridículo así?—Mire a mi alrededor y ellos me imitaron, se estaba exponiendo entre todo o al menos la mayoría de la escuela.
—Ey…todos ustedes largo aquí no hay nada que ver. Ellos no se van a pelear.

Todo mundo miro decepcionado y se retiraron; ellos igual me miraron y les hice una seña con el rostro para que me siguieran.
— ¿Qué demonios les está pasando?
—Bueno es que este idiota se pasó todas las vacaciones de buscón y rogón
— ¿a qué te refieres con eso?
—De que él se pasó planeando la forma de alejar a Adela de mí.
—Eso no es verdad—Le dije—Si Adela no está contigo es porque tú mismo te lo buscaste no porque Andy se la pase planeando y conspirando contra su relación.
— ¿Por qué lo defiendes?
—No lo estoy defendiendo, el al igual que tu es un imbécil de primera, se ¿han puesto a pensar que es lo que está pensando ella en este momento?—Se quedaron callados. —Claro que no, solo piensan en ustedes y nada más, son unos idiotas. Y mejor me largo porque me dan dolor de cabeza.

Camine desconcentrada sin saber qué hacer, o que pensar los dos eran unos imbéciles, estúpidos de todo; había pasado ya una semana desde que Tom le dijo eso a Andy y también de que no le dirigía ni siquiera una mirada a ninguno de los dos.
No estaba molesta, para que negarlo lo estaba además de que claro no quería y no sabía que decirles, con Tom no sabía si ya había terminado o no, solamente no sabía en que habíamos quedado, con eso de que ni le hablaba.
—Oye Adela—Bill entro a mi habitación, esa mañana me había sentido un poco mal y no quería levantarme algo que le pareció extraño. — ¿Te sientes bien?—Con el venia Galletas quien rápido se subió a mi lado y me examino.
—Si me siento bien…—Me miro y sonreí con debilidad—No claro que no me siento bien, siento que cuando estoy de pie me mareo y así.
—Ah…Ariana vino a verte.
—Dile que pase.

Bill me dejo sola con Galletas, y me dedique a acariciarlo, al poco rato mi amiga se reunió conmigo.

—Te eh estado hablando y nada que me contestas—Busque mi móvil entre mis sabanas y mire la pantalla con muchos mensajes y llamadas no contestadas.
—Lo siento es que eh estado dormida, desde el viernes que Salí como Daniel y Andy y Tom estaban peleando no volví a salir porque no me eh sentido bien.
— ¿Qué te pasa?
—No sé, solo me siento mal—mire a todos lados, y busque en mi cabeza el motivo por el cual me había estado sintiendo mal sin hallar la respuesta.
— ¿Pero qué te pasa?
—Pues eh estado de mal humor, y a veces me dan un poco de nauseas incluso me han estado doliendo mis senos
—De seguro es el síndrome premenstrual.
—Si probablemente…—Asentí y ella sonrió.
—O ¿Estas embarazada?—Las dos empezamos a reír—No eso no puede ser, tú no eres tan estúpida como para acostarte con el imbécil de Tom ¿O sí?—Solo seguí riendo para restarle importancia a él cometario.
—No claro que no.
Nos quedamos calladas. Y me puse un poco nerviosa.
— ¿Te parece si comemos juntas mañana?
—Claro te veo en la escuela.
—Me voy y sigue durmiendo.
—Claro.

Cuando ella se fue le hice caso y me volví a dormir, no podía ser eso, no claro que no, no tengo ningún retraso solo esos síntomas que son parecidos a los de un embarazo pero no puede ser porque repito. No tengo retraso.
Aunque si podría ser una posibilidad.
¿Sería posible?
[*]

—Adela—Bill pasó su mano, varias veces enfrente de mi rostro. Para que reaccionara.
— ¿Qué pasa?
—Es lo mismo que me pregunto, desde que regresamos a clase has estado muy rara, ¿te sientes bien?
—Un poco, si más o menos.
— ¿Dime la verdad que te pasa?
—Nada Bill. ¿Puedes dejarme desayunar en paz?
—Sí.

Siguió observándome durante todo el desayuno, pero no le tome nada de importancia solo seguía sumida en esa duda. No estaba tan preocupada por nada solo pensaba en las posibilidades, cuando él y yo estuvimos juntos nunca tomamos precauciones.
—Es hora de que los lleve a la escuela.
—Tío, lleva a Bill yo necesito hacer algo antes, y creo que me voy a pasar a casa de Ariana.
—Está bien. —Me miro confundido. Pero no hizo más preguntas y acepto con facilidad.

Camine hasta la casa de Ariana y para mi sorpresa ella igual estaba saliendo cuando e la tope a una esquina de su casa.
— ¿Y ahora tú? ¿Te perdiste o qué?
—No necesito que me acompañes a un lugar.
— ¿A dónde?
—No hagas preguntas y vamos—La jale de la mano y caminamos ella sin saber a dónde y yo pensando en que le iba a decir a ella.
— ¿Qué rayos hacemos en la farmacia?—una mujer como de unos 20 o 25 años se acercó a nosotras.
—Hola buenos días, ¿Qué van a llevar?
—Eh…una prueba de embarazo.
—Adela…—Ariane miro a verme.
—Te explico después, —La chica se apresuró a buscar y cobrar lo que le había pedido.
Y como hice para llevarla hasta ahí la volví a arrastrar hasta la escuela, y en todo el camino se la paso hablando.
— ¿Cuándo pensabas decírmelo? Se supone que somos amigas.
—Ariana la verdad no le tome mucha importancia a contarte lo que paso con Tom…
— ¿Cómo? Adela estas dementes…eso tiene mucha importancia. Fue tu primera vez.
—No lo veo de esa forma.
—Claro se me olvido que estoy hablando contigo…y dime ¿Qué vas a hacer si resulta que si lo estás? Tú y el ya no son nada.
—Pensare en algo, por eso no te preocupes Ariana. Pero si necesito de tu presencia, en mi casa.
—Cuando concluya el día de clase.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Capítulo veintiséis



Capítulo veintiséis: Lo lograste.


Sentía algo extraño recorrer cada centímetro de mi cuerpo; respire profundo y cerré mis ojos.
“Esto es un sueño, si es un sueño, aun no te has levantado de la cama” “por favor que solo sea un mal sueño”
Abrí mis ojos y me topé con la cara de Andy, sonreía aun. Gire mi cuerpo para ver a Tom.
—Adela ¿Qué dijiste?
— ¿Qué haces aquí? Se supone que tú ya no vives aquí. —Tom me miro molesto, confundido.
—Si se supone, ¿pero qué crees? Me la pase rogándole a mi padre, casi, casi le beso los pues para que me deje vivir aquí con mi niñera y mi chofer, para no alejarme de ti. Y resulta que lo logro, vengo a la escuela y escucho esto. —Lo mire sin reaccionar aun.
—Las cosas se están calentando—Dijo Georg, —Sera mejor que me valla.
—Te acompaño—Dijo Andy, y avanzo hasta él.
—No tú te quedas imbécil, que te tengo que decir unas cuentas cosas—Andy miro a verme y yo los mire a los dos, sentía cosas extrañas, y era la una de las pocas veces que no sabía que decir, porque no podía pensar con claridad las cosas que pasaban en ese momento.

Andy camino nuevamente, hasta mí y se quedó a lado de mí. Miro a Tom, desafiante.
—Entonces te escucho.
—Eh…Eh…pues eres un idiota, y nada más andas de rogón, porque Adela no te quiere, ya me di cuenta que tú te estas muriendo por Adela, pero es una pérdida de tiempo. Porque…
—Hay por favor Tom, nada de lo que dices tiene lógica, ella dijo que me quería besar, tú lo escuchaste, además, vamos Adela cuéntale eso que me dijiste la otra vez…
Seguía ahí sin poder reaccionar, sin hacer nada…ellos se atacaban y decían cosas sin sentido y ninguno de los dos tenía razón.

—Además, ¿Qué crees Tom? Adela no te quiere.
—No el que cree eso eres tu…y ¿sabes porque?—se clavaron la mirada aún más.
— ¿Por qué?
—Por que a ti a lo mejor y si te quería besar, pero yo sé que ella me quiere porque Adela se acostó conmigo…
Y eso, eso me hizo salir del shock…
Andy retrocedió un poco y me miro incrédulo…yo en cambio mire a Tom.
Él no tenía por qué decir eso y menos a Andy se supone que eso era íntimo, solo mío y de él.
—Tom…tu, tu no tenías por qué decir eso…y menos para demostrarle algo, sabes perfectamente lo que siento por ti…
Y entonces sentí algo húmedo que recorría mis mejillas, no, no y no estaba llorando.
Mire a ver a Andy que me seguía observando y opte por irme de ese lugar; aun no creía lo que Tom había dicho, eso, eso no se lo iba a perdonar.

—Adela, Adela—Escuche a Tom a unos pasos de mí, acelere mi paso hasta llegar a el baño de mujeres y me quede ahí, encerrada en uno de los cubículos llorando no sé por cuánto tiempo.
Pero se me hizo un poco tarde para regresar a mi salón.
Y como al principio no preste atención a nada, solo pensaba en el incidente de hacía apenas una hora, tal vez no tanto.

—Adela ¿Qué te ocurre?
—Nada, ¿Por qué?
—Es que en todo el camino no has dicho una sola palabra, ¿te fue mal en el primer día de clase?
—Si un poco, pero nada de lo que me tenga que preocupar. —Bill me miro de reojo y mi tío por el espejo retrovisor del coche.
— ¿Segura? Te veo un poco distraída.
—si no pasa nada.
—De acuerdo—dijo aun con la duda de si pasaba o no algo.
Bill en cambio sabía que pasaba algo y no quería enfrentarme a su cuestionario porque en primer lugar no aguantaría, segundo no subiría que decirle y tercero prefería dejar lo de la mañana así, por la paz.
Pero con Tom no iba, y no quería hablar con él.
Claro que mi teléfono estuvo suene y suene toda la tarde, Andy y Tom.
No sabía con quién era peor hablar si con Andy o con Tom.
— ¿Qué quieres? ¿No tuviste suficiente con lo de la mañana?
—precisamente por eso te hablo, solo quería disculparme yo no debí hacer eso, pero Tom el si se pasó.
— ¿Y crees que me interesa?
— ¿Y es verdad?
—Eso a ti no te importa, déjame en paz…lo lograste ya no quiero ver a Tom. Pero tampoco te quiero ver a ti, a ninguno los dos son unos idiotas, espero que estén felices

Colgué sin dejar que contestara y nuevamente me sentí mal, triste, enojada, demasiadas emociones y nada de control sobre ellas.
[~]

—Adela espera—Cuando llegue a la escuela lo primero que vi en la entrada fue a Tom, que hacia guardia. Me tomo del codo y me detuvo.
— ¿Qué quieres?—Puse una expresión que había practicado toda la noche, para que no se diera cuenta de que me había dolido lo que dijo el día anterior.
—No contestaste mis llamadas y mis mensajes.
—No quería hacerlo, es mas no te quiero ver y menos saber nada de ti.
— ¿Pero porque?
—Te parece poco haberle dicho a Andy, eso que ya sabemos.
—Adela pero tenemos que hablar, además tú lo ibas a besar y yo…dime que no lo quieres.
—No lo quiero y a ti tampoco. Aléjate de mí, no quiero tenerte cerca.

Odiaba no tener cerca a Tom pero él se lo merecía, por haberle dicho eso a Andy nunca lo espere de él, tal vez si pero pensé que ya no le importaba tanto eso de presumir que se acotaba con todas sus novias y simplemente fue doloroso para mi escuchar eso, porque me dejo mal.
Así que me dedique a ignorarlo todo lo que quedo del día, no le hice caso y aunque me hizo falta trate de disimularlo, si lo tenía lejos podría pensar en Daniel; en como desaparecerlo.
“Adela sé que me quieres hablar, y sabes algo te estaré esperando”
Tom no dejo de mandar mensajes a mi móvil, toda la clase estuvo vibrando adentro de mi mochila mi teléfono, pero no le hice caso, a todas y cada uno de sus mensajes los elimine.
Seguía sintiéndome mal, no sabía que iba a hacer, o que iba a pasar conmigo y con él, por el momento me lo quería sacar de la cabeza pero no podía, cualquier cosa me recordaba que estaba molesta con él y que lo quería mucho.
“Adela deja de pensar en él, concéntrate”
Eso era lo que trataba y no podía.


Hola…
Bueno pues el capítulo esta corto pero es que me siento mal, no se me duele un poco la cabeza y eso creo que tengo insolación, espero actualizar mañana se los prometo. Porque ya estoy escribiendo el siguiente así que espérenlo :D

lunes, 13 de agosto de 2012

Capítulo Veinticinco.

Hola chicas, aquí les presento el capitulo de hoy, espero que sea de su agrado
y les cuento que casi se quedan sin final, porque casi muero ahogada, por tu culpa
Zaid y Daniela, Los mato, jajaja. No es verdad ya se me había olvidado como era
Nada y estar en el Mirador de Cancún.
Pero ya lean y odien a Andy.



Capitulo veinticinco. /Te quiero besar.

Esa mañana me despertó un tenue rayo de sol que se colaba por las cortinas de las ventanas. Estaba a lado de Tom y por alguna razón me dolía mucho mi cabeza, mi cuerpo un poco.
Empecé a buscar mi ropa entre las sabanas y me dirigí al baño, Tom roncaba como oso en invención.
Ahí abajo se escuchaban los pasos de los perros, muy ligeros.

—Tom—Me senté a un lado de la cama, y lo moví un poco, despertar a Tom era un gran reto, tenía en sueño muy pesado.
— ¿Qué pasa?—Murmuro aun dormido.
—Es que ya es tarde.
—Adela estamos de vacaciones.
—Ya lo sé, pero no puedo dormir tanto.
— ¿Lo de anoche no te dejo lo suficientemente cansada?
—No, ahora levántate, que quiero salir un rato. Te espero abajo.
—Está bien como quieras.

Lo deje ahí solo, y baje a darles de comer a Galletas y a Caramelo que estaba despierto desde muy temprano. También prepare algo para desayunar.
Tom se reunió un poco más tarde conmigo, y con los perros, platicamos de nada en especial solo del próximo regreso a clase. Algo que él no quería pero que tendría que aceptar y acostumbrarse a él.
Además de comentar que la mayoría de nuestros amigos ya habían regresado a la ciudad después de una excelentes vacaciones.
— ¿Quieres salir?
—Si Galletas y Caramelo necesitan estirar sus piernas.
—La voy a avisar a Tere y Paul que no se preocupen que estoy bien y eso, te alcanzo afuera.
—Sí.

Se dirigió a la sala y yo le coloque ambos sus correas y cadenas para poder salir con ambos.
Mire para todos lados y me quede pensando por un segundo en Andy, ¿ya estaría nuevamente por aquí? Desde ese día que le había dicho que sentía cosas extrañas cuando él estaba cerca, no había tenido el suficiente valor como para contestar sus llamadas y eso, tampoco los mensajes ni nada de eso, los había dejado pasar, y en todo ese tiempo igual necesite de su presencia.

— ¿Lista?—Tom me saco de mis pensamientos, cuando me tomo por sorpresa y me dio un beso en una de mis mejillas.
—Si lista.
—Adela sigo diciendo que has estado un poco rara, ¿te sientes bien?
—Si es solo que ya quiero ver nuevamente a nuestros amigos.
—Yo igual aunque a Andy no lo quiero ver, ¿Te conté que paso un fin de semana con mi familia?
—Sí, Tom me lo contaste que te gano en ese partido de tenis y eso. Si no te cae bien simplemente ya no le hables.
—Es que si me agrada, es solo que él está cambiando un poco y eso.
—Tom estás  loco, ya deja de pensar en Andy.
—Tal vez si pero…
— ¿Te callas?
—Está bien.
En todo el camino no volvió a mencionar a Tom, y solo se la paso haciendo bromas para controlar las ganas de meter nuevamente a Andy en la conversación.
Sabía que el odiaba estar así porque él estaba muy acostumbrado a decir las cosas y también a decir lo mucho que empezaba a desagradarle Andy, aunque sabía que él estaba muy bien correspondido.
Y yo odiaba estar así, entre dos personas que quería y que se odiaban tanto.
Que incluso me llegue a sentir culpable, sabiendo que era la culpable.
Más tarde Tom me acompaño a la casa de Ariana porque mi tío iba a pasar por mí ahí.
—Entonces espero verte en la escuela más tranquila.
—No te preocupes esta última semana de vacaciones meditare muchas cosas.

Tom me abrazo y después me beso.
No quería perderlo, no estaba dispuesta a dejar que eso acabara de esa forma, no quería y no lo permitir. Tenía que buscar una forma de solucionar todos los problemas que me había generado eso de ser otra persona.
[~]

—Bill, Adela ya es tarde—Mi tía nos levantó muy temprano pero con eso de los cinco minutos, ambos nos quedamos profundamente dormidos.
Y claro aparte de que me levante para escoger mi ropa y para arreglarme, al final ninguno de los dos desayunos muy bien.
—Eso pasa por ver películas a media noche—Mi tío ocupo su lugar en el coche.—Pero llegaran a tiempo.
—Deja de hablar y conduce—Le dijo Bill a mi tío.

Me sentía diferente, no sé si era porque ya no tenía que usar un ridículo uniforme, o porque iba a volver a ver a Tom, o porque iba ver a Andy, o porque no sé, solo me sentía diferente extraña. Feliz y algo confundida por mi cambio de humor.
—Hola Adela—lo primero que hice cuando vi a Ariana fue abrazarla muy fuerte y gritar ambas como locas.
—Ya te extraña Loca—Le dije y le di un beso en la mejilla y volvimos a gritar de emoción.
—Waw, las chicas sí que tienen pulmones—Gustav se tapó los oídos. —Cállense me dejaran sordo.
—Igual te extrañamos Gustav—Lo abrace muy fuerte y el acaricio mi cabello.
—Por cierto no eh visto a el trio de idiotas, por  aquí.
—Bueno ahí viene Georg, y Andy, pero no está Tom.

Era extraño, ¿sería que se habían peleado? O ¿Por qué Tom no estaba ahí con ellos?

Los mire acercarse a nosotros.

—Hola Adela—el primero en saludarme fue Georg.
—Hola…y ¿Dónde está Tom?
— ¿Qué él no te dijo?—Por el tono que Georg uso para formular la pregunta supe que algo no estaba bien.
— ¿Decirme que?—Miro a ver a Andy y luego a mí.
—Su familia se mudó a Berlín durante las vacaciones y el no regresara. No entiendo porque no te lo dijo.
— ¿Qué?

Todos se me quedaron mirando, toda la felicidad que me invadió esa mañana al despertar se había desvanecido con aquella noticia. El timbre que anunciaba que era hora de pasar o buscar el salón al que pertenecías, sonó anunciando que las clases comenzaban.
Camine sin decirle nada a nadie, y busque mi salón. Ahora me sentía mal.
Tanto que ni siquiera me fije si conocía a alguien en mi nuevo grupo, solo me di cuenta de que nadie de mis amigos había quedado en mi salón. Me senté a lado de un chico al que ni le preste atención cuando trato de hacerme platica.
¿Qué me pasaba?
Me dolía que él no me hubiera informado o preparado para esto.
¿Lo volvería a ver?
Confundida, triste, solo.
Así estaba, así me sentía y era algo que odiaba sobre todas las cosas, sentir cualquier tipo de emoción no estaba en mis planes, y ahora Tom no estaba ahí para hacer que sintiera la única emoción que me gustaba sentir. Felicidad.
— ¿Me puedo sentar?—Mire a ver a la persona que estaba esperando mi respuesta.
—Si…siéntate yo ya me voy—Me levante y el me tomo de la mano.
—No me quiero sentar contigo.
—Andy quiero estar sola. —Me miro y yo a él. —Está bien no, no quiero estar sola. —Me senté en esa banca que había encontrado tan solitaria y la cual había decidido usar para estar sola.
—No entiendo porque Tom no te lo dijo, yo ya lo sabía.
— ¿Y porque no me lo dijiste?
—Porque te dedicaste a ignorar todos y cada uno de los mensajes y llamadas que te mande.
—Perdón por eso, pero me sentía confundida.
— ¿Por lo que me dijiste?
—Sí.
—No sé por qué te confunde solo admitiste que Tom no es el único que te quita el sueño.
—Andy tu no entiendes lo que sentí esa vez que te lo dije. Pero eres tan arrogante que crees que ganaste y eso, pero si, la verdad es que sí. Incluso ahora mismo te quiero besar. —Él sonrió y después de echar una mirada rápida por todo el lugar.
— ¿Así? ¿Me quieres besar?—Asentí y volví a reír—Entonces quiero que lo digas más fuerte, y prometo que te besare mejor que Tom.
—Te quiero Besar—Dije casi gritándolo.
Y entonces sentí otras presencias a mis espaldas, Andy sonrió triunfante y mire a verlo.

—Adela…

No puede ser, la regué. El me escucho decir eso. Maldito Andy.

sábado, 11 de agosto de 2012

Noticia importante



Hola chicas
Bueno la verdad es que ayer estaba un poco molesta, porque como les dije estoy de vacaciones, y tuve que volar de Continente a continente, para estar en Cancún que es mi segunda casa, y no saben todo lo que me paso: primero la agencia de viajes retraso el vuelo por las lluvias, segunda pasa casi medio día en el aeropuerto, tercera llegue a Cancún y se me perdió mi teléfono móvil. Y para acabarle de rematar me pico una abeja,( es verdad, no se rían)
Estaba desvelada y no termine muy bien el capítulo, es por eso que no me gusto y no quedo como yo quería, perdón por escribir esa porquería de capitulo pero el siguiente si estará bien. Porque ya no estoy desvelada.
Ahora si me disculpan tengo que irme…voy a salir. Pero les juro que el capítulo veinticinco estará listo el lunes.
No saben cómo extrañaba estar en Cancún.


viernes, 10 de agosto de 2012

Capítulo Veinticuatro.

La verdad es que este capítulo no quedo como esperaba, y ustedes probablemente
esperaban uno mas largo, pero es que me dio ese no se que, y me quedo así, espero
que a ustedes si les guste porque a mi no me gusto mucho que se diga,  prometo que
el siguiente si sera mejor, porque al fin llegue a un lugar que me da mucha inspiración.

Capítulo veinticuatro: ¿Le digo la verdad?

Galletas estaba mirando para todos lados, quise llegar una hora antes de lo acordado para pensar en cómo le diría la verdad a Tom; estaba sentada en la banca de ese parque un poco solitario, Galletas estaba a mi lado y me miraba de vez en cuando, aún no había buscado la forma de decir la verdad.
“Tú puedes Adela, Lo quieres y le dirás la verdad”
Eso era lo que mi subconsciente quería pero mis palabras no procesaban nada.

Había hablado con Bill, Ariana con todos y no encontraba las palabras adecuadas para decir todo lo que sentía. Tom llegaría en cualquier momento y si no era tan tonto se daría cuenta que algo pasaba y en ese momento le diría todo, eso era lo que tenía planeado.
Como bien predije Tom llego después de una media hora esperándolo ahí, traía igual a su perro.
—Hola Adela.
—Hola—Camine con Galletas hasta el coche de Tom, a él lo subí en la parte de atrás en donde estaba caramelo y yo me senté a lado de Tom.
— ¿Ocurre algo?—No era tan tonto.
—Si…—Me miro con curiosidad.
—Lo hablaremos en otra ocasión, ahora hay que irnos.

Me quede callada sin decir nada.
Después de todo aun no sabía que decir; además él se veía entusiasmado con eso de estar conmigo después de tantas semanas de solo hablar por teléfono, me quede pensativa y no dije nada en todo el trascurso a su casa.
Según Tom íbamos a acampar en su jardín, eran tonterías que me gustaban porque estar sola con el implicaba sentir todas esas cosas que odiaba sentir pero que sin embargo necesitaba sentir.

—Adela ¡Sonríe! Estas muy callada el días de hoy, más de lo normal.
—Tom es que te tengo que decir algo.
—Ya te dije que será en otro momento.
—Pero es importante. —Se detuvo y miro a verme
—Entonces te escucho—Su mirada se clavó en la mía. No sabía que decir.
—Tienes razón no es tan importante como pensaba es solo un tontería que de seguro te pondrá de malas.
—Entonces ¿Podemos continuar con nuestro plan?
—Si—Galletas caminaba a mi lado y solo me empujaba un poco con su hocico, como regañándome por no decirle nada, porque él sabía que yo estaba mal, es increíble como él podía hacerme ver las cosas tal y como eran.
—Creo que eso que más bien tú tienes algo, Adela me extrañas es por eso que estas rara.
—Tal vez sea eso.

Me senté en encima del césped Tom hacia todo, como poner la tienda y esas cosas, me sentía realmente mal y él se había dado cuenta pero casi no le importaba mucho. ¿Por qué no le importaba? ¿Yo no le importaba? ¿Entonces eso quería decir que no me quería mucho?
Comenzaba a hacer un poco de frio, la tarde igual ya comenzaba a caer. Tom había terminado hacía más de media hora y se metió a su casa a buscar quien sabe qué. Yo estaba con los perros cada uno a lado de mí, y los dos me observaban con cierto aire de decepción.
Incluso me sentía de esa forma.

—Bueno creo que es hora de hablar, o prefieres que saltemos esa parte y empezar a besarnos—Sonreí, cada que Tom decía algo como eso me hacía quererlo más.
—Tom estoy aburrida—Se sentó a mi lado y acaricio el rostro de su perro
—Hay un sinfín de formas para quitarte lo aburrida, ¿Cuál quieres?
Me deje caer en la hierba y mire a Tom. —Te ha pasado que dices una mentira y después ya no la puedes ocultar, o tal vez ya no quieres seguir con esa mentira pero no sabes cómo acabarla.
—Solo una vez, pero no era tan grande la mentira. ¿Por qué?
—Es que yo le dije una mentira a alguien a quien quiero mucho.
— ¿Y no sabes cómo decirle?—Asentí y el medito un poco antes de contestarme—Solo díselo esa persona lo va a entender.
— ¿Tu lo entenderías?
—Eso depende, de que tan grade sea la mentira.
Se dejó caer a mi lado y su mano busco la mía, estaba un poco fría miro a verme.
— ¿Por qué? Dime ¿A quién le mentiste?
—A…a alguien pero… creo que muy pronto no se tal vez cuando busque la forma de decírselo
—No te preocupes esa persona te va a perdonar.
—Eso espero Tom.
—Y te quería decir algo, que aún no hablo con Andy pero que antes quiero hablar contigo.
—Lo dijiste tan enredado que apenas y te entendí. —Sonrió—Dímelo Tom.
—Es que hace unos días pensaba, si increíblemente pensaba, en la forma en que Andy te mira, en la forma en la que el habla de ti.
—…Tom ¿Qué quieres decir?
—yo sé que Andy te quiere mucho.
— ¿De dónde sacas eso?
—de todo lo que él hace, y de cómo te comportas tú. A ti no te…
—No, eso sí ¿de dónde lo sacas?
“lo saca de que tu no disimulas que él te gusta”
Otra vez mi conciencia me molestaba.
—Yo solo te quiero a ti—Me tuve que morder la legua para decir esa gran mentira.
—Está bien no te alteres, solo era un cometario.
—Pero no digas esas cosas, y no lo menciones.
—Está bien. —Me miro confundido —Por cierto, no vamos a dormir ahí, era solo para entretenerme.
—Eres un tonto Tom, solo pierdes tiempo.
—Mejor vamos a mi habitación, porque ya hay un poco de frio.
La casa estaba sola, sus padres estaba de viaje y aun no regresaban incluso no fueron Paul y Tere con él, no sé cómo le había hecho para deshacerse de ellos que siempre lo estaban cuidando.
Caminamos por la casa solitaria hasta llegar a su habitación, todo estaba muy bien acomodado, estaba limpio no como la vez que fui como Daniel que estaba todo de cabeza.
Me senté en la cama, y Tom me imito, estaba un poco cansada más bien con sueño, en los últimos días no había dormido bien porque estaba preocupada por todo eso de Daniel y Adela.
—Me voy a cambiar, tengo sueño.
—Claro te espero aquí.

Lleve la mochila que había llevado, según mi tía estaba en casa de Ariana pero no estaba en casa de Tom en donde quería estar.
Me cambie con mi pijama y eso, cuando Salí Tom estaba acotado en la cama me uní a él y me abrazo muy fuerte.
Y me beso, era lo que quería porque no me había besando desde que nos habíamos encontrado y lo único que quería sentir era un beso de él, de la persona que quería en esa vida.
Y la parte más bonita de ser novios era eso, sus besos.

sábado, 4 de agosto de 2012

Andy:"me gustria saber como es tocarla"



—Muy buen partido joven Andy—Saúl me palmeo la espalda antes de entregarme mi mochila.
— ¿Mi padre no ah llamado?
—Dos veces, quiere que usted lo devuelva la llamada.
—Adelántate le voy a hablar.

Saúl se adelanto y me dejo solo, mire mi teléfono y mire su número sin saber si hablare. Pero ahí estaba ella, presione la tecla llamar y sonó el timbre de ocupado.
Mire a Tom que sonreía y sonreía me dedico una mirada y colgué. Era obvio que estaba hablado con ella.
—Oye Andy, creo que no saldré contigo, en la tarde iré a ver a Adela, mi novia—Asentí y se encargo de arruinarme el día.
¡Maldito te odio!
Desde que conocí a Adela mi desprecio hacia Tom había aumentado, y mi atracción hacia ella había empezado desde que golpeo a Tom, y cuando estaba cerca me daba algo tan extraño y  apenas y lo controlaba.
Me tenia loco viviendo en un mundo extraño.
Con su sonrisa, su cabello, sus labios. Ella me encantaba y aun mas cuando dijo que me quería como quería a Tom.
Me gustaría saber cómo se sentiría tocarla, no en mal sentido, bueno la verdad es que si.
Pero me daba mucha curiosidad, había probado sus labios y quería saber cómo era tocarla.







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