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sábado, 24 de noviembre de 2012

Capítulo 30



Nota:


Hola niñas.
Si me eh tardado mucho en actualizar pero bueno aquí les traigo el capitulo 30 que espero sea de su agrado, es especial porque lo narra Tom, no odien a Adela. A Campbell sí. Pero ya verán este y el que viene son capítulos muy importantes. Y también espero que les guste la nueva imagen del blog :D

Por: Tom
Capítulo 30/Viaje 

— ¿Que es lo que tienes ella? La niña nueva soy soy. —Campbell miro con ira a Adela, que acababa de hacer un truco de esos que les salen a muy pocos.
—Bueno tal vez porque ella no solo es bonita, también es inteligente y divertida.
—yo puedo ser divertida.
—Pero tú no sabes patinar, como ella—Campbell me miro aun más molesta.
— ¿Por qué la defiendes tanto? ¿Te gusta?
—Ella es mi novia.
— ¿Qué? ¿Desde cuándo te gustan los chicos?
—Desde que son tan lindos.

Camine hacia donde se encontraba ella, hacia apenas unas horas que la había recuperado, y me sentía muy bien por el hecho de tenerla nuevamente conmigo, no porque igual y le gane a el imbécil de Andy, pero sabía que ella me quería a mí y no a él.
— ¿Qué vas a hacer?—Me miro y en su rostro se le dibujo esa curva tan hermosa que tanto me mataba “su sonrisa”, miro a ver a todos sus admiradores.
—No sé. Hmm, creo que ya me voy, chicos nos vemos mañana en la tarde y les doy más tips.
—Adela no—Protesto uno de sus amigos—Es que, queríamos pasar más tiempo contigo.
—Bueno será mañana porque ahora tengo un compromiso importante.

Aunque se desanimaron, ella no le tomo mucha importancia y tomo mi mano, para irnos. La verdad es que no tenía idea de a donde iríamos solo quería estar con ella lejos, en donde nadie más estuviera. La quería tanto y en todo ese tiempo que no la tuve la extrañe demasiado.
Cuando estaba con Adela me sentía extraño, con un estado de ánimo que no podía explicar, miles de pensamientos y sentimientos que no sabía que existían aparecían, y tocaban a mi mente y corazón a cada segundo. No fue hasta esa mañana que me percate que el verano había terminado hacia ya un buen tiempo, ahora el fresco otoñal se hacía presente en toda la ciudad, muchos de los arboles comenzaban a quedarse sin hojas las cuales se arremolinaban y danzaban al ritmo que el viento se las llevaba.
Suspire y ella soltó mi mano.
— ¿Qué ocurre?
—Nada, solo pensaba.
— ¿En qué? Claro si se puede saber.
—En muchas cosas, como en que todo el tiempo que no estuve a tu lado me la pase mal. Y también que fui un estúpido al decirle eso a Andy, solo para demostrarle algo que los dos ya sabíamos. “ tu amor por mi”

Nos miramos de frente, ella tenía su tabla debajo de sus pies y me miro con cierto recelo, tome sus manos. Y la mire, y creo que lo hice de una forma extraña, su rostro cambio a una de miedo, sorpresa todo aquello provocado por no saber qué era lo que pensaba, lo que pretendía.
—Tom ya es un poco tarde, tengo que llegar a mi casa.
—si ya se, solo quiero verte un poco más, me gusta cuando te son rojas porque me la paso mirándote, y como tu cabello brilla cuando un rayo de sol lo ilumina. También me gusta cómo me vez, aunque ahora no es precisamente la expresión que me gusta.
— ¿Te sientes bien?
—No creo que el cambio de clima me está afectando un poco, pero sabes solo te lo quería decir.

Sonrió y bajo su rostro, había lo grado lo que me gustaba. Sonrojarla.
Despúes ella se acerco y me dio un beso, uno suave, tierno. De amor.
Continuamos nuestro camino sin rumbo fijo, hablando de cosas sin importancia, del clima de la estación del año, del fresco de todo. De lo muchos que ella me gustaba, de todo lo que me hacía sentir.
La quería demasiado.
 

—Tom…Tom—Mamá bajaba de las escaleras, se veía apurada, pero claro ella siempre andaba a si cuando se trataba de ir a algún lado. —Hijo te estaba buscando—Se acerco y me dio un beso en la frente, después tomo el lugar vacio a mi lado, claro acostumbraba comer solo, y entonces me percate que no estaba muy bien arreglada, a esas horas ya tenía encima de todo. Tenía su pijama y se veía un poco más grande de lo que en verdad era, me miro y yo la mire aun mas confundido

— ¿Qué? ¿Hoy no vas a salir?. —Caramelo la miraba desde el suelo, tenía la mirada algo rara, estaba completamente confundida como yo.
—No hoy me voy a quedar contigo, mi hijo.
— ¿Oye mamá te sientes bien?
—Sí, es solo que quiero pasar más tiempo contigo. —Me dio un beso a un costado de mi cabeza y mi mirada recayó en el plato de cereal que tenía enfrente de mí.
— ¿Dime que te dijo mi padre? ¿Qué te quito para que hicieras esto?
—Nada, Tom solo quiero estar contigo, eres mi único hijo y necesito estar más tiempo contigo, saber que tu estas bien.
—Madre me estás dando miedo, ¿Te drogaste o algo parecido?
—Tom—Tere se aproximo a mi—Respeta a tu mamá si ella quiere estar contigo, es porque eres su hijo, no porque se haya drogado o algo parecido.
—Gracias Tere—Le dijo mi mamá—Tom ¿Quieres salir a algún lado? Tú y yo.
—Eh—No me sentía cómodo con esa situación, estaba un poco raro, y ella, ella no era mi mamá o por lo menos yo no la veía de esa forma, estaba tan acostumbrado a Tere  y ahora ella viene a decirme que quiere salir conmigo—No puedo, voy a salir con Adela.
—Tom, yo se que nunca estoy contigo pero… me gustaría poder conocerte mas, eres mi hijo tienes dieciséis años y yo no sé nada de ti.
—Ya me di cuenta, tengo quince años mamá.
—Ya ves. —Me miro con una expresión extraña pero logro algo que nunca pensé que otra mujer lograría. Convencerme de algo.
—De acuerdo, no voy a salir con Adela es solo que no quería salir contigo Vanesa pero…
—Dime mamá.
Aquello era más extraño, a mi madre siempre le había llamado por su nombre nunca por mamá, salvo en algunas ocasiones.
—Ma-má—Le dije separando las silabas, un poco o aun mas confundido que antes. —Que te parece si caminamos por el parque, iré a cambiarme y a buscar la correa de caramelo.
Camine escaleras arriba aun con esa confusión y me puse lo primero que encontré, tome la correa de mi perro y baje, mi madre ya me esperaba ahí, estaba vestida de una maneras más deportiva.
Desde que era niño, había estado deseando tener un día de padres e hijo y me pase envidiando a mis amigos por tener unos padres que les daban todo: comodidades, lujos y amor. Yo solo tenía dos Comodidades y lujo, el amor se había olvidado y ahora no me sentía del todo bien. Incomodo. Raro.

—Hola Tom—Una voz conocida, y muy chillona sonó a mis espaldas. Mi madre permanecía sentada a mi lado, saboreaba un helado de fresa y de vez en cuando me miraba y me sonreía lo que hacía que me sintiera a un mas incomodo.
—Campbell—Dije cuando ella ya había ocupado el lugar libre a mi derecha.
—Señora Kaulitz—Mi madre la miro como tratando de recordar quién era y no lo consiguió. — ¿No me recuerda?
—Lo siento no.
—Soy Campbell, fui novia de Tom.
—Lo fuiste—Le recordé, ahora que ella estaba aquí, tendría muchos problemas ella solía poner todo  mi mundo de cabeza, una de las razones por las cueles nuestra relación duro unas semanas fue el hecho de sus celos, de que era un chica fácil y claro no tenía ni un gramo de cerebro, por eso tenía suerte de ser bonita.
—Veo que paseas a tu perro—Caramelo le gruño cuando ella quiso tocarle el hocico, ella retrocedió y me miro—Donde se supone que está tu novia.
—En su casa.
—Eso es lo que tú crees. Pobre inocente.
— ¿A qué te refieres?
— ¿Tu sabias que Adela iba a viajar a ver a sus padres a Berlín? Si algo si le entendí a mi primo.
—No, no lo sabía—Adela nunca me ocultaba nada. — ¿A dónde quieres llegar?
—Andy la acompañara, esta mañana mi primo se levanto muy temprano, si y alisto sus cosas para un fin de semana.
—Eres una mentirosa—Se me había olvidado que mi madre aun seguía a mi lado.
—Bueno yo solo te digo que Adela se irá con Andy hoy en la tarde en tren.

Se acerco a mí y me dio un beso en la mejilla después se fue. Mi mamá me miraba.
— ¿Le creíste?
—No—Aunque lo dije dudando. En el fondo sabia que Adela quería un poco a Andy.
—Por supuesto que le creíste—Mi madre se acerco  a mi—Tom…si ella te quiere, no tienes porque preocuparte.
—Tengo que hacer una llamada.
—Claro.

Camine para poder hacer la llamada.
—Tom ¿Qué pasa?
—hola Adela. ¿Es verdad que vas a viajar a ver a tus padres?
—si
—Iras con alguien
—Con Andy—Contesto dudosa.
— ¿Por qué con él?
—No sé, el me lo sugirió la semana pasada.
—Pero tu novio soy yo.
—Lo sé, y es a ti a la persona que más quiero. ¿Confías en mi?—me quede pensando en muchas cosas. — ¿Tom?
—Si
—Te quiero mucho Tom. Te hablo al rato.

Camine con a donde estaba mi mamá esperándome y no le tome importancia solo quería seguir ahí con ella, tratando de que no se diera cuenta que estaba preocupado. Aun que lo estaba y mucho. Tenía que confiar en Adela, en ella confiaba pero en el no.
—Mamá…necesito viajar…
—Claro que sí. Iras por ella.
—Le daré una sorpresa.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Capitulo 30 Importante leer





Sé que eh estado desaparecida y que muchas me quieren matar, pero es que ya estoy en la recta final de mi semestre en la escuela y estoy haciendo lo posible para terminar sin ningún adeudo, les prometo recompensar su espera en el capítulo 30 que aun no está del todo listo. También les quiero informar que mi historia se publicara en breve en este facebook para que puedan pedir su etiqueta c:
No me odien. Por que ya se viene lo mejor :D


http://www.facebook.com/fics.ThyTu

y aqui podran encontrar y solicitar su etiqueta desde el capitulo uno.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Capítulo veintinueve.


Capítulo Veintinueve: Campbell.


Debilidad, estrés cansancio, debilidad en la sangre.
Reposo y alimentación adecuada.
Leí y releí la receta médica, después los análisis de sangre que me habían hecho. Doble la hoja y la guarde en mi mochila de Daniel.
Mire a ver a los chicos, Tom patinaba intentando nuevos trucos que al final no le salían y solo maldecía y maldecía sin lograr nada.
Suspire un poco agotada y busque una escusa en mi cabeza, una escusa para irme de aquel lugar, Adela necesitaba de un tiempo a solas con ella misma.
—Daniel deja de amargarte y ven vamos a patinar.
—La verdad es que no me siento muy bien, les pido que me disculpen solo quiero descansar, nos vemos mañana o cuando se junten nuevamente.
—Está bien como quieras.

Camine por todo el parque esta llegar a una esquina, en la cual siempre doblaba para ir a mi casa, seguí caminando sin ánimo alguno. Después de ahí no recuerdo cómo fue que dormí esa noche, como fue que comí o cómo fue que llegue hasta la mañana del día siguiente; aun seguía sin ánimo alguno.
— ¿Cómo te has sentido?
—Bien—Le mentí una vez más a mi tío mientras me apresuraba a acomodar mis cosas, así el cuestionario no seguiría
—Estamos listos—Anuncio Bill tomando su mochila, la misma que se llevo a la espalda.
—Entonces es hora de irnos.
Mi tío se despidió de mi tía con un beso y caminamos con la esta llegar a su automóvil.
Solo pensaba en muchas cosas y ahora ya casi no pensaba en Tom y en Andy menos porque ellos eran los que enfermaban mi cabeza de malas ideas e intenciones. Simplemente los había logrado bloquear un poco de mi mente.

—Adela—Sentí su mano posarse en mi hombro derecho, estaba un poco nerviosa y cuando sentí su cálida mano sobre mí, entonces mi situación empeoro mucho mas. Trate de ignorarlo pero él seguía de pie detrás mío esperando una respuesta mala o buena, a estas alturas para el cualquiera de las dos era buena.
—Tom—Gire sobre mi misma y lo mire, con lo primero que me tope fue con sus hermosos ojos color miel. — ¿Qué quieres?
—Eso ya lo sabes.
—Oye ahora mismo no tengo tiempo, el maestro ya entro.
—Que mentirosa eres. Si tu maestro estuviera en tu salón, tu estarías sentada delante de tu silla como la nerd que eres.
—Solo no quiero hablar.
— ¿Aun no me perdonas?
—Esa es una pregunta estúpida, mejor déjame en paz Tom. —Mire por arriba de los hombros de Tom, el maestro se aproximaba. A su lado venia una chica de cabello negro, pero no la reconocía. Tampoco la podía mirar bien. —Ahora si la nerd se va.

Entre a el salón y lo deje ahí, no sé cuánto tiempo estuvo ahí parado pero el profesor entro con la chica, y ahora si la pude apreciar mejor. Nunca la había visto, era nueva probablemente aunque era extraño las clases estaba algo avanzadas.
Ella era una chica menuda de cuerpo, no muy alta probablemente le ganaba en estatura, su cabello era negro y tenía un corte un tanto disparejo pero bonito, sus ojos eran preciosos azules como el mar. Era una chica bonita.
La mire varias veces antes de desviar la mirada a mi mesa.

—Buenos días chicos, hoy se une a nuestro grupo una nueva compañera se llama Campbell (Se lee Cambel) y es un intercambio de una escuela de Halle espero que la traten bien. Siéntate—el maestro examino la salón y me di cuenta que el único lugar vacio era el que estaba a mi lado.  Así que por obvias razones se sentaría a mi lado.
La chica camino hasta el lugar y me miro, me dedico una sonrisa pero en su mirada había otra cosa y entonces así sin conocerla supe que me caía mal y no es que yo tenga ese tipo de prejuicios pero era de esas personas que con solo verlas la química las hacia chocar. Dejo caer su mochila a mi lado y se dedico al igual que yo a examinarme con discreción.

No se tenía algo que no me gustaba además un parecido que me recordaba mucho a Andy. No le tome importancia y el resto de las clases me la pase tratando de no recordar que esa chica estaba a mi lado.
—Salgan a el descanso cuando regresemos les doy el siguiente tema—Anuncio el profesor y me dirigí sin prestar atención a la cafetería, busque a mi amiga pero no había asistido por que estaba un poco enferma, simplemente opte por quedarme sola.
Aunque mi primo se reunió conmigo y con el Gustav.

—Ya viste a la niña nueva—Gustav miro en dirección a un grupo de chicos que rodeaban adulando a Campbell ella era del tipo de chicas como el que solían estereotiparme. Ese tipoi de chicas que me caían mal.
—Valla ustedes igual la notaron.
—Es que es el tipo de chicas que se hacen notar desde un principio.
Seguimos observando hasta que ella se levanto de la banca en donde estaba su público y camino hasta la mitad del patio para encontrarse con… ¿Andy? Si era él y ahora mismo la estaba abrazando. Ahora si me caía mal completamente. Georg se les unió a su abrazo ahora solo faltaba Tom.
—Vaya Campbell—Bill, Gustav y yo miramos a ver a nuestro acompañante era Tom…—Quiero hablar contigo Adela…ustedes dos váyanse—Gustav y Bill me miraron y me di cuenta que si no hablábamos él nunca me dejaría de molestar.
—Está bien los veo después.

Los dos nos dejaron solos y yo no dejaba de mirar a Andy y a la chica nueva, sentía cierto coraje y también mi desprecio hacia la chica nueva había aumentado más, sentía ¿celos?
— ¿Es linda?—Tom me examino— ¿No?
—No sé, tal vez si. —No podía negarlo la chica era bonita de verdad. —Y se ve bien con Andy—Ahora si estaba molesta y el noto mis celos—Lastima que para él sea una chica imposible, dado que es su prima.

Mi mente tardo unos segundos en procesar aquello, Campbell se parecía a Andy porque era su prima como Bill y yo.
— ¿Sabes que es lo que más me duele?—Negué sin mirarlo. —Que tú te pusiste celosa y eso solo quiere decir algo.
—Olvídalo Tom sabes que eso ya no me interesa. Ni él y tu tampoco.
—¿Entonces por qué te pusiste celosa?
—Eso no te importa es mi vida y tu ya no eres parte de ella. Así que no te debe importar.
—Me importa porque te quiero, y haría lo que fuera para que me perdonaras. Lo que sea Adela.
—Tom—Cuando decía ese tipo de cosas me hacía sentir diferentes cosas que hacían que lo odiara por provocar todas esas cosas en mi.

Me ofreció sus brazos para que lo abrazara, y la verdad era que me moría por abrazarlo y besarlo. Me acerque a él, hasta quedar entre sus brazos permitiendo así que me abrazara.  Me dio un beso en la frente y acaricio mi brazo dejando.
—Di que me perdonas.
—Tom no te puedo perdonar de nada, porque aunque me haya dolido que le dijeras eso a Andy te quiero demasiado para no hacerlo.
— ¿Puedo tomar eso como un regresamos?—Negué con la cabeza
—Solo deja que piense eso de regresar.

Apoye mi cabeza en su pecho ahora estábamos así, sentado en esa banca él había poyado su cuerpo en uno de los extremos del asiento y yo estaba de frente observando cómo Andy abrazaba a su prima tenía razón su relación era más fraternal, pero aun así seguía sintiendo ese extraño sentimiento de celos ya coraje por esa chica.
—Tú eres más bonita. —Susurro Tom en mi oído antes de besar una de mis mejillas.
— ¿Eso crees?
—Si eso creo. —Me levante de un salto del asiento y tome la mano de Tom, el me imito y lo abrase muy fuerte.
—Vamos a otro lado.

Camine a su lado y nos tomamos de la mano, como solíamos hacerlo.
Tom sonreía y sonreía estaba feliz y yo un poco más que el pero como siempre me lo guarde para mi sola.
Caminamos lejos  lo mas lejos de Campbell extrañamente sentía celos de esa chica de que tuviera mucha atención aunque en mi tiempo de niña nueva tuve la mía y no le tome importancia solo porque lo consideraba un estupidez ahora me sentía celosa de eso.
Me deje caer en el pasto del jardín, Tom se sentó a mi lado y después se dejo caer esta quedar acostado encima de la hierba húmeda.
— ¿Qué tal has estado sin mi?
— ¿Por qué no mejor hablamos de otra cosa?
—Si tienes razón, que te parece si después de la escuela vamos a mi casa.
— ¿Y a qué?
—No sé a jugar un video juego o no se algo por el estilo.
—Sí pero quiero que me cuentes de Campbell.
— ¿De Campbell?
—si
— ¿Qué quieres saber de ella? Es prima de Andy tiene quince años, es bonita y fue mi novia.

Mire  Tom y ahora entendía porque me caía tan mal.


Notas Finales

Hola niñas…
Lamento haberme ausentado demasiado tiempo, es que por lo de mis vacaciones y apenas hoy me incorpore a mis clases y estoy acomodando bien mis horarios de verdad lo lamento y gracias por tenerme paciencia, les comento que sigan la historia porque este nuevo personaje le dará muchos dolores de cabeza a Adela.
Y veo que tango nuevas lectoras espero que la historia este gustándoles y espero sus cometarios y críticas constructivas.
Y esa chica es Campbell.

Las Amo, Gracias por su paciencia.

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